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sábado, 30 de enero de 2016

Buscar colegio en Lima

Como clarividentes, movido por mi esposa (con aquel sexto sentido que la caracteriza, para luego sentenciar 'Te lo dije') nos presentamos a las diez de la noche para hacer fila en las afueras del colegio que deseábamos para nuestras hijas. Conforme avanzaba la madrugada la fila fue creciendo hasta convertirse en una recatafila de cientos de padres (con perrito incluido) que esperaban su turno para dejar (que no implicaba admitir) los dichosos papeles o formularios. Por la mañana, las decenas de formularios tenían que estar en el pupitre de la directora del plantel. La ley manda que se deben admitir todas las solicitudes sin excepción. Pero ser admitido requiere de cumplir ciertos requisitos. Cada colegio hace lo propio para asegurar que la selección les proporcione el perfil de familia que requieren.

Al cabo de algunas semanas nos vimos admitidos. Nuestra familia llegó al parnaso del colegio. Era como si todos (hasta Firulays) hubieran obtenido la venia papal. Pasamos entrevistas con muchos funcionarios del colegio para saber si somos los elegidos, si cumplimos los requisitos. ¡Bueno! Luego de postular a tres colegios, como que vamos afinando la puntería. Es como entrenar a una familia para llegar a la escuela de Hogwarts.

¿Acaso no hay una ley para evitar el trauma familiar? ¿Acaso todo no está sistematizado, interconectado, enchufado? Cuando comparé la cantidad de postulantes (sólo alumnos) con las vacantes la diferencia era de 8 a 1. Es decir que 8 niños postulaban para una vacante. El día de la entrevista sólo dijimos la verdad. No nos gusta mentir sobre ciertas actitudes familiares. Vamos a misa cuando podemos. Rezamos casi a diario como parte de nuestra rutina familiar. Nuestra hija hacía pataletas y come su comida. Se llama Adriana y tiene cuatro años y medio. Ahora, Adriana tiene siete años de edad. Es nadadora, elabora cuentos (como su padre) y sus amigas del colegio le llaman "la jefa" (no sé porqué). Somos una familia de clase media que quiere una mejor educación para nuestros hijos. Pero dirás, ¿por qué no postula a un colegio estatal? Bueno. Te responderé lo mismo. Queremos una mejor educación. Yo estudié en un colegio particular católico del Callao. Mis compañeros son buenos amigos. Estudié en una universidad nacional, en la que no hubo huelgas. En fin. Excusas voy a encontrar. Pero este post es para dar algunas recomendaciones a los padres que recién postulan a una vacante escolar, en Lima- Perú.

1)      Piensen en varias opciones de colegios. Uno o dos, no basta. Mínimo busca siete opciones. Consejo: piensa en que la movilidad equivale a media pensión mensual. Cuesta. Conviene un  colegio cerca a casa. Así, al llevarlo,  haces ejercicio y bajas de peso.

2)      Recuerda que no eres el único padre o madre o matrimonio feliz en el mundo que pasa la entrevista. Lo mismo están pensando tus colegas o compañeros de trabajo que hacen cola junto a ti. Si trabajas en el colegio tampoco te confíes. Igualito están pensando las profesoras que están gestando casi contigo, y fueron a tu babyshower. Eres competencia. En estos tiempos, tu amiga, tu pata, tu causa, se convierte en tu competencia. ¡Claro! Luego de la postulación, todo se arregla.

3)      Si eres de las madres que se cuenta "todo" por whatsapp o facebook o participa en las reuniones del nido, miente. Evita decir cuales son tus opciones. Verás que en la fila te encontrarás a aquellos padres que te dijeron “¡Ag! A ese colegio no postulo porque es malo, ¡ni cag...!”. Te encontrarás con algún amigo que no ves hace tiempo. Luego de los abrazos y preguntar sobre tu vida flotará la pregunta: “y ¿para qué grado postulan?”(como si uno fuera el que va a estudiar) para descubrir que ambos postulan al mismo salón. Luego todo cambia. Gandalf o Galadriel llegan para que alrededor todo se torne oscuro. Si no llueve es por gracia divina.  

     4)      Cásate. Todos los colegios piden partida de matrimonio. Todos. “Pero es contra la ley”. Si,  díselo a los que aceptarán a tu hijo(a).

5)      Desde que nace, vacúnalo(a). Hasta contra la gripe andoriana del planeta Vulcano, pues 1) piden carnet de vacunas, y 2) por más impoluto, aséptico, inmaculado, que sea tu hogar, no sabes con qué mocos llegará su mejor amigo. Luego, anda a buscar de que planeta viene el virus. Es como juntar figuritas para tu álbum. 

6)      Que el nido te proporcione un informe de la Unidad educativa, pues ese bendito papel te va a servir, algún día.

7)      Cancela tus deudas. No debas a nadie. “Te estamos vigilando”. Hay colegios que preguntan cuantas tarjetas de crédito posees, a qué clubes perteneces (mínimo dos) y cuantos autos figuran en tu poder. Si eres dueño de una flota de taxis, pues te felicito. 

8)      Practiquen con anticipación que van a decir ambos. ¿Han visto “Matrimonio por conveniencia”, con Gerard Depardieu? Bueno, igualito pero en el ámbito escolar. Practiquen hasta el hartazgo. Imagina que vas a pedir visa a Estados Unidos, pero sólo es para San Isidro o Surco. Si tu hijo te dice “papá, pero eso no hacemos nosotros” entonces apuntalo en una lista y en la próxima vez cambia de discurso para que suene real. Por si acaso.

9)      Si postulan a un colegio católico vayan a misa todos los domingos. Automáticamente eso los convierte en católicos practicantes. Si encima rezas en la gruta del parque, díselo a la monja. Cuélgate un rosario para que antes de entrar a la entrevista, imagines que estás en la cancha y te persignas. Besa el suelo como si fueras el Papa. Recuerda las fechas importantes del rosario, las fiestas de la virgen, el nombre y cumpleaños del Papa (Tu no, tú eres papá o cara de papa). Si has estudiado en colegio religioso, se te hace fácil.

10)  Si eres evangélico, anda con corbata y di que quieres ser pastor de alguna iglesia, que quieres evangelizar naciones, que Jesucristo es lo máximo, que la vida eterna existe, y si puedes ensaya unas cuantas alabanzas para que las tararees mientras esperas tu turno. Así, al menos estarás entre los 144 mil elegidos para el arrebatamiento divino. Cuando termines la entrevista di “amén”. Si eres un poco más fanático di “amén, aleluya varón de dios”. Eso cae bien en esos círculos.

11)  Si eres ateo entonces tienes más opciones que los que dicen ser religiosos. Cualquier colegio es bueno mientras no le hagan daño o lo cojan de porfiado.

12)  Blinda a tu hijo. Como todas los padres que se presentan son lindos y hermosos, todos son unas bellas familias, en verdad, es posible que estén ocultando cosas. Demasiada perfección no es real, salvo en Narnia o en Rivendel, o si eres Elrond y tu hija es Arwen. Por eso, no sabes que joyón le tocará de compañero de clases (no sabes que tan joyita es tu hijo). Que sepa defenderse, reclamar. 

13)  Si te escogen, entonces escogen a tu hijo. 

     14)  Ahorra sol a sol para la donación voluntaria que oscila entre 1500 dolares hasta los 10 mil soles. Es dinero que nunca volverás a ver. O tal vez sí. Si tu hijo se gana la lotería guarda el recibo y luego le cobras. Con eso terminas el techo de tu casa o te vas a Cancún sin ellos.

     15) Ámalo. Quierelo. Escúchalo. Juega con él. Te aseguro que lo que va a disfrutar a tu lado, es el mejor aprendizaje. Le va a durar toda la vida.


Se requiere estandarizar la educación en el país, homogeneizarla, pues aún hay grandes diferencias. Los colegios emblemáticos, las grandes unidades escolares, se han dejado a la deriva sólo por investigar la gestión anterior. ¿En que momento se fregó la educación en el Perú? 



2 comentarios:

  1. Carlitos muy buen artículo me he matado de la risa porque es muy cierto todo lo que ahí dice!

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