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domingo, 14 de abril de 2013

La materia oscura es el 91% del universo


Una reciente noticia confirma teorías sobre la materia oscura. El 9 de abril, el detector AMS, colocado en la Estación Espacial Internacional, arrojó los resultados de 1 año y medio en mediciones de partículas que conforman el espacio que conocemos. El análisis se basó en 25 mil millones de lecturas o acontecimientos detectados.
Lo sorprendente es que sólo el 5 a 9 % está conformado por átomos. Es decir el 95 a 91 % de el resto está conformado por “materia oscura”. De esto, el 24 % es materia oscura, es decir partículas que están fuera de nuestro alcance visual, y el 76% se conforma de energía oscura.

En su libro “la teoría del todo”, el físico Stephen Hawkin nos da luces sobre esta materia oscura, en especial sobre los alcances de la teoría de las cuerdas. Las reacciones entre positrones (antimateria) y electrones (materia) son las encargadas de la liberación de energía muy poderosa. Ahora sabemos, gracias a las mediciones, que el universo tiene un ligero exceso de positrones. Estas partículas de materia oscura nos atraviesan, llevados por los rayos cósmicos. Parece que la teoría de H
awkins va tomando forma y más aun con el hallazgo del bosón de Higgs.  Es decir, la realidad, que vemos es solo el 9% del universo, y el resto de situaciones ocurren "al azar". Pero este azar toma un nombre. Para algunos es dios, o los dioses. Para otros es ciencia.

Salam Aleikum


Muchos tienen la idea de que un psiquiatra es una persona rígida, con un agudo sentido del olfato para detectar los más oscuros secretos que puedas esconder. Esto, según algunos amigos, también sucede con los psicólogos. Me ha pasado que, cuando llego a una reunión, para socializar y divertirme, se descarrilan las jocosas conversaciones. Todos sueltan la chispa, sale la jacaranda, los vasos chocan entre si, hasta que alguien pregunta: Y tú ¿A que te dedicas?. Primero suelto una risa como para aminorar la respuesta, para que sea solo un susurro en medio de la conversación. “Soy psiquiatra” respondo. De pronto todo se congela. Es como si todo se congelara en un segundo. Desde el último confín del cuarto se hace un silencio pegajoso y horrible. Algunos cruzan los brazos, otros las piernas, los carraspeos para aclarar la garganta se forman y el que preguntó suelta una frase que -imagino- es para romper el hielo. “¿No nos estarás analizando?” dicen con una sonrisa a media boca. Algunos ríen.

La verdad es que antes, cuando recién empecé con este trabajo, pues sí. Me la pasaba analizando a la gente. Que su forma de mirar, que si cruza los brazos, que si mira de lado, que si se viste de negro, y así muchas cosas más. Al principio hasta parecía adivinador o chamán. Adivinaba hasta la infancia y predecía el futuro. Mi postura era erguida, petulante, agresivo, sonriente. Y esto me llevó a una falacia. Muchos pacientes decían que cuando llegaban al consultorio se llenaban de energía porque siempre sonreía. Había solución, y la huelga no continuaba. Pero no se puede mantener todo estado de niño libre per secula seculorum.

Hace cuatro meses que estoy tratándome por una dolencia metabólica. Esto me obliga a tomar medicinas para postergar una dolorosa diálisis. Pues por estos meses no ando con el mejor humor precisamente. Me doy tiempo para enojarme. Bueno, es más, me doy permiso para enojarme. No es posible hacerse el fuerte la mayor parte del tiempo. A veces lloro, una vez a la semana, en promedio. Me doy tiempo para alegrarme y me he pegado más a mi familia. Es un proceso de duelo, por así decirlo, como lo expliqué en otros post de mi blog. Como esto es una bitácora personal, pues me doy el permiso de contárselos.

Hay algo que ha enseñado la vida. Los milagros existen, y ocurren a diario. No hay necesidad de intermediarios, solo se requiere de creer. De creer en ti. Y creer en ti, no significa que “debas estar feliz” sino de sentirte en paz con lo que haces. Pues por eso, ahora ya no escojo a mis amigos. Mucho menos los analizo, pues sino me quedaría sin amigos. Cada uno es un vasto universo. Una persona es única en la medida que se aprecia en su magnitud. Por eso, en este post, quiero invitarlos a darse permiso, a hablar claro, a evitar los rodeos. La vida es un paso. La vida eterna y el paraíso son un invento que te permite equivocarte las veces que sea en esta vida. Pero después  nadie te garantiza que exista algo. Vive sin culpas. Y lo más importante, para mí: nunca, pero nunca, te arrepientas de lo que has hecho. La lástima guárdala para otro momento, menos para ti
. No eres un pobrecito. Eres una persona. Date permiso.